Seis consejos para elegir una silla de oficina

Si la silla de oficina que utilizamos no es lo suficientemente ergonómica y no hace el trabajo que debería realizar, podemos tener problemas musculares, sobre todo si se mantiene una mala postura delante del puesto de trabajo durante prolongadas horas y no se corrigen, y tampoco se realizan pausas regularmente para relajar la musculatura.

Para llegar a evitar graves problemas en vuestra salud, es importante renovar vuestro mobiliario para que se adapte a vuestras necesidades e impedir lesiones, que con el tiempo pueden llegar a empeorar. A la hora de comprar una nueva silla mirar las siguientes pautas:

 

Asiento: Algo muy importante, aunque no lo parezca, es que nuestra silla sea regulable, de esta manera conseguimos adaptar nuestro torso con la altura de la mesa. Si la silla queda demasiado baja, sufrirá nuestra zona lumbar, mientras que si queda demasiado alta, sufrirán las vertebras, músculos dorsales y el trapecio. También ha de ser lo suficientemente ancho para que podamos sentarnos en el centro y tengamos espacio a los lados. Otro aspecto a tener en cuenta, es que la parte delantera del asiento este inclinado hacia abajo para así evitar problemas de circulación en las piernas.

Respaldo: Es importante que el respaldo ofrezca un apoyo para la espalda y la zona lumbar; además si puede ser regulable conseguiremos una mejor ergonomía y mayor comodidad para la espalda. Si el respaldo puede cubrir toda la espalda y puede ajustar su altura, también aumentaremos la comodidad. Otro añadido para los respaldos de las sillas es que tengan o se les pueda añadir un reposa-cabezas, actualmente hay varios modelos de sillas que lo implementan y de esta manera evitamos posibles lesiones en las cervicales y libramos de una gran tensión a la espalda.

Apoya-brazos: Deben facilitar y otorgar comodidad, han de permitir que nuestros brazos estén formando un ángulo de 90º mientras escribimos con el ordenador. También han de ser resistentes, para así aguantar nuestro peso cuando queramos levantarnos o reincorporarnos, que se les pueda ajustar la altura y su posición. Nunca han de oprimirnos las caderas y que no nos podamos acercar a la mesa.

Base: Las bases con ruedas nos permiten desplazarnos por el sitio de trabajo y además nos brindan comodidad. Las bases con ruedas han de tener cinco puntos de apoyo para así mejorar la estabilidad. Algunos modelos permiten cambiar las ruedas para ajustar la silla a los distintos tipos de suelo.

Tapizado: Es preferible que sea transpirable y que sea resistente para aguantar un uso prolongado y continuado.

Reposa-pies: Normalmente no suelen venir como complemento de las sillas, pero es aconsejable disponer de uno para que nos ayude a adoptar una postura correcta. Ha de estar fabricado con materiales antideslizante para asegurar una sujeción correcta, tanto de los pies como de la fijación al suelo.

Fuente: eldiario.es/consumoclaro

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