Estilo kitsch

Para definir mejor Kitsch tenemos que pensar en lo opuesto al minimal. Su lema es el de la exageración, la estridencia, lo llamativo… De hecho el término nace para definir el estilo pretencioso y se refiere a las caricaturas muy llamativas y que son llevadas hasta el extremo. Con este estilo lo que se pretende no es la utilidad y funcionalidad del espacio, sino que pasa a un segundo plano porque lo que importa es cada una de las piezas que hay en él.

212Así es el estilo kitsch, el que tiene un particular tendencia al coleccionismo y en el que prácticamente todo vale. Los elementos que lo configuran son dispares y cada pieza se proyecta pensando en sí misma, y no tanto en el conjunto.

Sus colores son excesivos, llamativos, calientes, eléctricos. Los materiales variados son muy mezclados y con mucho protagonismo de pieles, estampados animales, cristales puntados, con texturas o plásticos.

No obstante, y aunque hay quien considera que éste es el estilo del “mal gusto”, podríamos llegar a definir como un “buen kitsch” el que consigue combinar piezas que, por separado, son sosegadas pero juntas crean la exageración. Si se logra podemos decir que este estilo cobra cierto sentido.

Fuente: micasanoesdemuecas

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